Procedimiento concursal

Liquida tus deudas

Para poder disolver y liquidar su empresa o negocio, debe pagar primero a sus acreedores. Por ese motivo, necesita asesorarse para conocer cuáles son sus obligaciones legales y qué beneficios puede reportarle la presentación de un concurso de acreedores, información que le facilitaremos tan pronto como conozcamos los detalles de su situación económica y en nuestra primera reunión. Además nos encargaremos de la preparación de toda la documentación contable necesaria para el proceso.

Ley de segunda oportunidad

En caso de no poder continuar con su actividad empresarial o negocio, el concurso de acreedores le servirá, no sólo para paralizar los intereses y las ejecuciones que puedan iniciar sus acreedores, sino como cauce legal para liquidar el patrimonio, pagando con lo que se obtenga a sus acreedores. Las personas naturales, aunque no tengan un negocio, también pueden beneficiarse de este procedimiento concursal, porque, entre otras razones, en caso de impago de los recibos, los intereses generados por la deuda pueden agravar todavía más su maltrecha situación económica.

Ley de segunda oportunidad

Solicita la exoneración

Las personas que decidieron desarrollar su actividad empresarial a través de personas jurídicas (sociedades mercantiles) han podido beneficiarse de una limitación de su responsabilidad, mientras que aquellas personas físicas o naturales que acometen su actividad de forma directa, los emprendedores y autónomos, quedan sujetas al principio de responsabilidad patrimonial universal que predica el artículo 1.911 de nuestro Código Civil, es decir, que responden de sus obligaciones con todos sus bienes presentes y futuros. Para ellos existe la posibilidad de solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho.

Fases del procedimiento

El procedimiento concursal busca lograr una solución a las obligaciones pendientes de pago de un deudor, ya sea mediante un convenio o mediante la liquidación forzada de sus activos, cuando se carece de liquidez o dinerario suficiente para afrontar tales obligaciones en un momento dado, aunque se tenga patrimonio que pueda ser realizado.